Veo a Netflix como el rey de la rentabilidad en streaming, aprovechando los fosos de contenido y el potencial alcista de los niveles publicitarios para impulsar un poder de ganancias sostenido hasta 2026Q2. Su ROE del 41.86% muestra que la empresa convierte el patrimonio de los accionistas en beneficios mucho mejor que sus competidores como el 11% de Disney, financiando más éxitos sin dilución. Los márgenes brutos del 48% se mantienen sólidos como una roca, lo que demuestra que el poder de fijación de precios se mantiene incluso cuando los costos se estabilizan. La superación de los ingresos del primer trimestre en las noticias del 16 de abril señala un impulso, con las tarifas de cancelación como un impulso adicional.
Mi lectura es que la altísima valoración de Netflix incorpora una perfección que la saturación de suscriptores y la rivalidad podrían destrozar para 2026Q2. El P/E de 41 se eleva por encima del 14 de Disney, sin dejar margen para fallos en las ganancias en un mercado abarrotado. La capitalización de mercado ha caído un 16% de 512 mil millones en 2025Q3 a 428 mil millones ahora, reflejando temores de crecimiento. La salida de Reed Hastings como presidente el 16 de abril añade riesgo de liderazgo en un punto de inflexión crucial para la publicidad.