Newmont está aprovechando la tendencia alcista del precio del oro para obtener una rentabilidad superior que sus competidores aún no pueden igualar. Su margen neto ha aumentado al 31,25%, lo que significa que la empresa conserva más de 30 centavos de cada dólar de ingresos como beneficio neto, una hazaña rara en la minería que indica un fuerte control de costes y poder de fijación de precios. El ROE se sitúa en el 21,72%, por encima de la mediana de sus pares, lo que demuestra un uso eficiente del capital de los accionistas para generar rendimientos, incluso cuando el oro fluctúa. Con un P/E de 18,6 por debajo de sus pares, la acción cotiza con descuento respecto a su potencial de beneficios, lo que deja margen para una expansión del múltiplo si el oro se mantiene firme.
Newmont sigue siendo una representación clásica del oro, vulnerable a reversiones en los precios de las materias primas que podrían borrar las ganancias recientes. El ROE del 21,72% parece impresionante, pero los trimestres anteriores rondaban el cero, lo que pone de relieve cómo el apalancamiento amplifica los vaivenes: una caída del oro por debajo de los 2.500 $/oz podría reducir los márgenes a la mitad de la noche a la mañana. La relación P/B de 3,2 ha aumentado bruscamente, lo que sugiere que el mercado ya está valorando el optimismo del pico del ciclo con un margen de seguridad limitado. La reciente volatilidad de los precios, con oscilaciones semanales de 48 a 60, advierte de trampas de impulso si el sentimiento se deteriora.